Contacto   Mapa Web
 
Ciudades Patrimonio
Castilla y León Turismo. Información Turística: 902 20 30 30
English Français

Segovia, Patrimonio de la Humanidad

Atesora uno de los más impresionantes conjuntos románicos de toda Europa, conserva un magnífico y bien conservado Acueducto, emblema grandioso que dejaron los romanos a su paso por Hispania y luce, en lo alto de un cerro, un castillo de cuento de hadas: el Alcázar. Segovia bimilenaria desafía al tiempo para mirar al futuro con el rico bagaje de su historia, ante la que decenas de miles de viajeros sucumben cada día admirándola.

Las Murallas y la CatedralImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto Segovia se recorta sobre el Acueducto y despliega su belleza pétrea a través de un casco histórico protegido por murallas y torreones fortificados.

Capital de la provincia que lleva su mismo nombre, dista 90 kilómetros de Madrid y 12 de la Sierra de Guadarrama.

La estructura medieval de la ciudad, perfectamente conservada, fue uno de los argumentos que utilizó para conseguir el título de Ciudad Patrimonio de la Humanidad, distinción que recibió en 1985.

Bastión de Roma

Roma la conquistó en el siglo I, convirtiéndola en un emporio militar admirado por todo el Imperio.

A la caída de éste, los pueblos bárbaros la asediaron hasta que fueron sometidos por los árabes.

Con el cristiano Alfonso VI, rey de Castilla, se inició un importante ascenso como poder político y destacado enclave de intercambio con Europa, gracias a su riqueza ganadera y su industria de paños.

Es esta época se construyó la mayor parte de sus monumentos románicos, que convierten a la ciudad, en la actualidad, en el núcleo urbano de toda Europa que atesora un mayor número de construcciones de este estilo.

La ciudad guarda la impronta de tres culturas: cristiana, judía y musulmana, que dejaron su huella en sus estrechas calles y su arquitectura tradicional. Buena muestra de esta herencia es el paseo del Azoguejo (diminutivo de zoco) que, durante siglos, fue la plaza mayor, cruce de comunicaciones, lugar de encuentro comercial y social y centro de contratación entre los comerciantes.

Cuenta la leyenda...

El Acueducto romano es, hoy y siempre, el emblema de la ciudad y de la cultura de occidente.

El Acueducto de SegoviaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto Monumento bimilenario, es una de las obras más grandiosas que dejaron los romanos a su paso por estas tierras.

Para referirse al Acueducto, la leyenda cuenta una historia sobre su creación y defiende que fue la pereza, y no Roma, la culpable de su invención. Todos conocen lo que pasó.

Se dice que una joven, cansada de trasladar agua por las calles de la ciudad pactó con el diablo que le entregaría su alma si antes de que cantase el gallo, al amanecer, el agua llegaría a las puertas de su casa.

Al demonio le pareció un buen trato y comenzó a trabajar a toda prisa pero, a falta de colocar la última piedra, el gallo cantó.

Toda la prisa que se diera durante la noche fue inútil, porque el maligno perdió el alma de la muchacha.

El edificio, considerado como una de las mejores obras de ingeniería civil de España, se diseñó para llevar agua del río Acebeda a la parte alta de la ciudad. Cuenta con 166 arcos de piedra granítica, casi 15.000 metros de longitud y 20.400 sillares. Precisamente las piedras no tienen nexo de unión, y se mantienen en equilibrio gracias a un sistema de empujes y pesos.

Vestigios de su historia


Calle Real de SegoviaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto Pero Segovia es el Acueducto y muchas cosas más. No hay que olvidar su Calle Real, vía peatonal que conduce hasta la Plaza Mayor.

Es una de las calles de tránsito más destacadas de la ciudad y recoge un impresionante conjunto arquitectónico que enlaza los siglos XV y XVI hasta principios del XX.

Cerca está el Mirador de la Canaleja, la Casa de los Picos (famosa por su decoración de fachada con afiladas puntas de granito), el Palacio de los del Río, el Palacio de los Torreagero, el Palacio del Conde de Alpuente y el edificio de La Alhóndiga.

Muy cerca de la Calle Real se abre la Plaza de Medina del Campo, bello espacio abierto que recuerda a las plazas italianas por sus edificios elegantemente vestidos.

Tampoco hay que perderse su Plaza Mayor, corazón de la ciudad que está enmarcada por los pináculos del ábside de la Catedral: un bello edificio de estilo gótico tardío que en su momento fue escenario de las representaciones teatrales de Segovia, antes de que estas se celebraran en el Patio del Hospital de la Misericordia o, más recientemente, el Teatro Juan Bravo. La bella Catedral es conocida como la "Dama de las Catedrales", por su elegancia y esbeltez.

El castillo encantado

El Alcázar de SegoviaImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto Otra de las referencias de Segovia es el Alcázar, que corona a la ciudad y se alza sobre una agreste roca, entre los ríos Eresma y Clamores.

Es un auténtico castillo de cuento de hadas y basta hacer volar la imaginación para transformarlo en un lugar de leyendas.

Se convirtió en residencia real en el siglo XII y, entre sus referencias históricas sus muros podrían relatar la salida de Isabel La Católica para ser coronada reina de Castilla en 1474.

La belleza también está en los barrios

Mención aparte merecen los barrios segovianos, que conservan todo el gusto de la época: el barrio de Las Canonjías (que conserva bellas casas románicas), el barrio de los Caballeros (habitado en tiempos pasados por las nobles familias segovianas), el barrio de la Judería (que conserva sus hermosas sinagogas).

Sin olvidar los arrabales, como el de San Millán, Santa Eulalia, San Lorenzo, La Alameda, San Marcos-La Fuencisla. El románico viste numerosos lugares de la capital. Por citar algunas iglesias conviene visitar la de San Martín, San Justo, San Clemente, San Andrés, San Esteban y San Millán.

Cada rincón, un personaje

Juan BravoImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto Cada rincón de Segovia recuerda a los personajes que la hicieron conocida universalmente.

Juan Bravo fue uno de los más prestigiosos caballeros de su tiempo que pasó a la historia como héroe comunero.

Se levantó en armas, como sus compañeros Padilla y Maldonado, contra los abusos de los gobernantes extranjeros de Carlos I y sufrió la derrota de Villalar (Valladolid) en 1521.

Andrés Laguna, personaje del siglo XVI, fue médico personal del Papa Julio III y del Emperador Carlos I.

Su fama fue recogida por Cervantes en su obra El Hidalgo Don Quijote de La Mancha.

Conviene que el viajero no abandone la ciudad sin dedicar un momento de su atención a las artesanías, desarrolladas por más de un centenar de talleres de la provincia, donde se trabajan, con gran destreza, las telas, los vidrios, las cerámicas y el cuero.

Las visitas obligadas a museos se reparten entre el de Zuloaga, el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, o la Casa de Antonio Machado.
 
  • En esta provincia...
    • Qué Ver, Qué Hacer
      • Escultura
      • Sinagogas
      • Fiestas gastronómicas
      • Espacios culturales
      • Monasterios
    • Servicios
      • Alojamientos de turismo rural
      • Hoteles
      • Apartamentos
      • Campings
      • Restaurantes