Situada en la lengua que forman los ríos Arevalillo y Adaja, unidos bajo el Castillo, es una importante muestra del mudéjar abulense. Lugar que ha visto pasar diferentes culturas: cristiana, musulmana y hebrea, siendo así una de las juderías más importantes de Castilla.

La corte real se albergó en su fortaleza durante el siglo XVI, enriqueciendo el lugar con la estancia de la madre de Isabel de Castilla, la propia Isabel y su nieto Fernando. Su casco urbano es de gran interés por sus plazas, iglesias y reconocidas torres. Basta comarca con atractivo turismo monumental, natural, y gastronómico. Un lugar cuya riqueza cultural es buena muestra de Castilla.