Cuanto hay en el interior de sus murallas la permite estar reconocida como Bien de Interés Cultural, y Monumento Histórico Artístico, por sus riquezas de los siglos XV y XVI. Sus muros encierran ricos edificios civiles y religiosos, destacando su Catedral y Castillo. Lugar de disputas entre cristianos y judíos, debe su nombre al Conde Rodrigo González Girón, que en el año 1100 la repobló.

Enclave estratégico y fortificado, que fue escenario de las Guerras de Sucesión (1700-1714) y la Guerra de la Independencia (1808-1814), determinantes para definir la actual configuración de España. A través de la Puerta de La Colada se llega a su castillo presidido por la Torre del Homenaje, actual Parador de la ciudad.

En su Plaza Mayor resaltan casas señoriales como la del Marqués de Cerralbo, o Casa de los Cueto (S. XVI), junto con su Ayuntamiento del Siglo XVI. Acompañando a su espléndida Catedral, se encuentra la Capilla del Marqués de Cerralbo, maravilloso templo de estilo herreriano y rematado por una gran cúpula con cimborrio. Un lugar con mucho patrimonio que contemplar.