Pequeña población agrícola en la comarca leonesa de Cea-Campos. Cabeza de señorío nobiliario. Su configuración urbana conserva la estructura de su muralla, con la existencia de una de sus cinco puertas, alrededor de un importante enclave destacado por la Plaza Mayor, presidida por la Iglesia de San Miguel y el Palacio de los Condes de Grajal.

De su arquitectura medieval resalta la utilización de arcilla, ladrillo macizo de tejar, dando un aspecto uniforme en texturas y colores. Su color tierra, tan característicos de los pueblos del barro, los pueblos de Castilla.