Riaza se encuentra junto al Río que la da nombre, y enclavada en la vertiente norte del Macizo de Ayllón. Capital de la serranía, son muy importantes sus aguas y fuentes: la Nevera, el Chorrito y la del Escorial, así como las regueras que transportaban el agua dentro del pueblo, desde la sierra.

Situada en uno de los ejes trashumantes, el de la Cañada real segoviana, fue importante centro ganadero y de esquileo. Batanes, casas de cardado y tintes, eran importantes forma de vida a partir del siglo XV.

Fernando IV impulsó la repoblación a través de la concesión de mercado en el lugar los lunes de cada semana. Destaca así su Plaza Porticada del Siglo XVIII, y su Iglesia de Nuestra Señora del Manto, de estilo renacentista. También merece mención su ermita de Hontanares del S.XVII, desde donde se puede ver el Pico del Lobo y la Estación de esquí de La Pinilla. Un pueblo, un lugar, con encanto medieval.