La villa de Sahagún, en plena Tierra de Campos entre los ríos Esla y Valderaduey, es uno de los puntos neurálgicos del Camino de Santiago de León. Se trata de un municipio de gran arraigo histórico, que sorprende al viajero por su conjunto monumental de impresionante belleza. Éste lo monopoliza la arquitectura del ladrillo, el arte mudéjar.

Hoy Sahagún es un encuentro de caminos donde el desarrollo como ciudad se une al pasado histórico y artístico. El arco del triunfo, la torre del Reloj, su conglomerado monumental y eclesiástico son un ejemplo de la importancia de la ciudad, cabecera de comarca.

El paseo por Sahagún comienza en su historia, en la que dio origen a la villa. Según cuenta la tradición, el origen de esta localidad se debe al martirio de los hermanos Facundo y Primitivo, en tiempo de los romanos. Los santos fueron martirizados por su creencia cristiana a orillas del Cea y sus cuerpos los recogieron sus paisanos aguas abajo, para darlos sepultura. Desde entonces, las gentes comenzaron a venerarlos. Pronto se erigió una capilla en el lugar del sepulcro que más tarde se convertiría en monasterio.