La belleza de su entorno natural define a Villardeciervos, situado a los pies de la Sierra de la Culebra, importante reserva natural y de caza, que se prolonga más allá de la frontera de Portugal, en el Parque natural de Montesinos.

Pueblo que destacó por su episodio en la Guerra de la Independencia ganando a los franceses, pero lo que realmente define el desarrollo de Villardeciervos fue su contrabando desde 1850, lugar de fronteras que adquiere riquezas comerciando con tabaco que bajaba de Santander, ropa de algodón y sal. Negocio que enriquece al pueblo construyéndose bonitas casonas de dos y tres plantas.

En sus edificios religiosos destaca la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, sencilla construcción de origen en el románico, es característica por su cúpula. El cementerio envuelve al templo destacando de las bajas construcciones del caserío.