La ordenación jurídica del sector turístico y el control de la aplicación de las normas impiden, o al menos dificultan, que puedan existir actividades turísticas al margen de la ley, evitando la práctica de actividades clandestinas, así como el intrusismo profesional.

La Ley 14/2010, de 9 de diciembre, de Turismo de Castilla y León recoge como uno de sus fines en el artículo 1.2 f) la erradicación de la actividad clandestina, como prueba inequívoca del respaldo y compromiso de la Comunidad de Castilla y León con el sector turístico empresarial, con los turistas y con la calidad de los servicios turísticos.

Para controlar la actividad clandestina se ha elaborado un programa específico "Programa de medidas contra el intrusismo y la actividad clandestina en el sector turístico en Castilla y León" que articula un serie de actuaciones dirigidas a consolidar los niveles de calidad y evitar el pernicioso intrusismo profesional que pudieran resultar perjudiciales para sector turístico, y a la imagen de calidad del turismo en Castilla y León.