La larga vida de Benjamín Palencia (Barrax, Albacete, 1894 – Madrid, 1980) y su enorme producción artística (se conoce obra suya fechada en 1912 y se mantuvo activo casi hasta el final de sus días) ha sido, con excesiva frecuencia, reducida a unos pocos hechos singulares. La mayor parte de los textos biográficos reflejan su relación con la intelectualidad madrileña (ciudad en la que vivió desde 1909), su vinculación con el arte de vanguardia europeo y americano, la participación en relevantes exposiciones en la historia del arte moderno español, su proximidad afectiva al movimiento surrealista y, sobre todo, la creación de la Escuela de Vallecas en torno a 1930 junto al escultor Alberto Sánchez. Tras la Guerra Civil y la formación de la Segunda Escuela de Vallecas en 1941 tanto su figura como su obra han merecido menor atención por parte de la crítica y la historiografía artística.

Esta exposición en Cultural Cordón propone, por el contrario, un repaso a toda su obra, una vindicación de su quehacer completo, sin limitaciones ni prejuicios, de algún modo un redescubrimiento de un artista complejo, un creador tan difícil de encorsetar como de conocer en profundidad. Extremadamente celoso de su intimidad, distante y desapegado durante muchos años de la vida cultural del país, no son pocos los "recuerdos inventados" y los datos inexactos que se han propalado en diferentes publicaciones durante años. Por ello, acercarse con honestidad al conjunto de su obra, ha requerido también una labor de documentación, y comprobación de hechos ciertos y atribuidos, con que iluminar una de las personalidades más atractivas y relevantes del arte español del siglo XX.

Las noventa y nueve obras que componen la exposición en la Fundación Caja de Burgos suponen un reencuentro con la mejor pintura de la vanguardia española, pero también un verdadero homenaje al gran renovador del paisaje castellano, a un creador que no se detuvo nunca y cuya actividad pictórica estuvo siempre presidida por una imaginación desbordada. Desde su primera concepción plástica, entre impresionista y cubista, la llegada de la abstracción y del lenguaje surrealista, el uso del collage y el empleo de ideogramas hasta el reflejo de la tierra y el paisaje castellano o el recurso a una figuración tan pronto clásica como de extremada fiereza se concitan por igual en esta muestra. Las superficies empastadas y monócromas de los años treinta junto a los coloristas figurines creados para la compañía teatral "La Barraca"; los dibujos y los paisajes de aguerridos colores y pincelada saturada en convivencia con un dibujo esencial y depurado en los años cincuenta; las formas orgánicas, leves y apenas enunciadas en contraste con la contundencia formal, pétrea y volumétrica de sus obras finales. Un verdadero canto a la pasión creadora de un artista que traspasó, una y otra vez, sus propios límites sin descanso. De principio a fin.

Últimos días

Fechas

Del 1 febrero al 29 abril de 2018

Enlace

Dirección

Cultural Cordón (Casa del Cordón) - Plaza de la Libertad, s/n. Burgos. 09004 Burgos.

Información adicional

De martes a sábado, de 12:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00 hrs. Domingos, de 12:00 a 14:00 hrs. Lunes, cerrado.