El casco antiguo de la ciudad tiene la calificación de conjunto histórico-artístico desde 1973. El núcleo principal del mismo, con una disposición muy alargada y en buena parte circundado por murallas, lo integra un notable catálogo de edificios de diversas épocas, civiles, militares y religiosos, muchos de los cuales, por su singularidad, han sido también objeto de reconocimiento y declaración individual, que suman un total de 31 declaraciones a de día de hoy.

Zamora cuenta, sobre todo, con un notable catálogo de edificios de arte románico, que le hacen ser el principal conjunto urbano de arquitectura románica urbana de la Península Ibérica y uno de los más señalados de Europa en este tipo de manifestaciones artísticas, con más de una veintena de templos románicos. A ello se unen también conventos, hospitales y ermitas y, sobre todo, los puentes sobre el Duero, de origen medieval. Y sobre el Duero, los puentes, el de piedra y el de hierro. Palacios y casonas de los siglos XVI, XVII y XVIII completan la estampa de una ciudad episcopal.

Los siglos XIX y XX fueron épocas de una intensa actividad urbana, de la que el legado acaso más significativo sea el conjunto de casas modernistas. Los 19 edificios de este estilo ha llevado a Zamora a integrarse en la Red Europea de Ciudades Modernistas.

Entre sus festividades sobresale la celebración de la Semana Santa, declarada de Interés Turístico Internacional, y Bien de Interés Cultural.