Se trata de una exposición del artista burgalés Cristino Díez integrada por 14 piezas escultóricas en hierro. Cinco de ellas se pueden ver en la exposición permanente del MEH y nueve en el Centro de Acceso a los Yacimientos de Atapuerca (Cayac).

Los animales de Cristino cobran vida en hierro de manera. Modela la materia de forma magistral; las formas cúbicas y el óxido son algunas de sus señas de identidad. El artista vuelve a sorprender por su enorme capacidad imaginativa y por su genio incomparable para mostrar un absoluto dominio de la materia.

En el Museo de la Evolución Humana se muestran en la exposición permanente (plantas 0, 1 y 2) las siguientes piezas: 'Rinoceronte', 'Cabra', 'Gallinácea', 'Lobo' y 'Caballo', mientras que en el Cayac se pueden ver: 'Araña marina', 'Éxodo', 'Caballo de mar', 'Grulla', '3 anomalías estructurales', la serie única '3 peces estructurales' y una pieza que representa una pelea de gallos.

Las cinco piezas que se exponen en el Museo van a formar parte del recorrido de microexplicaciones didácticas ofrecidas por los educadores a los visitantes, que harán hincapié en la importancia de la relación de nuestros antepasados con los animales dentro de nuestro proceso evolutivo. Son las siguientes:

Caballo (Equus ferus caballus)

La domesticación del caballo ha sido uno de los grandes hitos de la humanidad. Hace 5.500 años, en las estepas occidentales de Eurasia, los humanos fuimos capaces de acostumbrarlos a vivir junto a nosotros. Esta pieza se sitúa en la entrada del Museo, en la planta 0.

Cabra (Capra aegagrus hircus)

El origen de la cabra doméstica es incierto, pero las últimas evidencias arqueológicas sitúan su domesticación en torno a los 10.000 años de antigüedad. Las primeras poblaciones neolíticas del sudoeste asiático consideraron a este mamífero un factor clave para su supervivencia por ser un animal multiproductivo, capaz de proporcionar: leche, carne, piel, pelo, estiércol y trabajo. Esta pieza se sitúa en el ámbito del Neolítico, en la planta 1 del Museo.

Gallináceo (Gallus gallus domesticus)

Al igual que con otros animales domesticados, el origen de gallos y gallinas lo encontramos en Asia. Hace 9.500 años en China se encuentran las primeras evidencias de la domesticación de estas aves. A partir de ese momento y en diferentes fases comenzó la dispersión hacia otros continentes. Actualmente, es el ave más numerosa del planeta con más de 16.000 millones de ejemplares. 'Gallináceo' se puede ver en la planta 1 del Museo.

Lobo (Canis lupus)

Hace entre 40.000 y 20.000 años, en Eurasia, antes del comienzo de la agricultura y la ganadería, el lobo fue acercándose a grupos de homo sapiens en busca de comida. Tras varias visitas, los humanos fuimos capaces de domesticarlo y transformarlo en nuestro más fiel compañero, el perro. La relación que se estableció entre ambos originó grandes beneficios para la sociedad. Desde aquel momento, es uno más de nuestra familia. Se puede ver en la planta 1 del MEH, en el espacio dedicado a los cazadores-recolectores.

Rinoceronte (Ceratotherium simum)

Es una de las especies más famosas del mundo. Icono de la fauna africana, también está presente por el continente asiático. A pesar de su fama y su tamaño, los cazadores furtivos lo siguen persiguiendo para vender sus cuernos. De las cinco especies actuales, cuatro están en peligro de extinción. Esta pieza se sitúa en la planta 2 del MEH.

*Más información en la web delMuseo de la Evolución HumanaEste enlace se abrirá en una ventana nueva

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Fechas

Del 2 abril al 15 septiembre de 2019

Enlace

Dirección

Museo de la Evolución Humana - Paseo Sierra de Atapuerca s/n. Municipio de Burgos. 09002 Burgos.

Información adicional

De martes a viernes de 10.00 a 14.30 y de 16.30 a 20.00 horas. Sábados, domingos y festivos de 10.00 a 20.00 horas. Lunes, cerrado