En esta ocasión el Rincón Rojo homenajea el cada vez más fértil juego de intercambio de piezas entre instituciones culturales. Y lo hace con el préstamo por parte del Museo Nacional de Escultura de Valladolid de un conjunto de obras con destino a la celebración de la exposición antológica dedicada al escultor Pedro de Mena en la catedral de Málaga, que ha hecho lo propio con el imponente monumento funerario que aquí se exhibe: el sepulcro de Luis I de Torres.

El intercambio no puede ser más afortunado, no sólo porque ofrece la ocasión de mostrar una obra de la más exquisita tradición italiana, apenas presente en el MNE de Valladolid, sino que además contribuye a extender el campo a géneros y materiales escasamente representados entre sus fondos, y a seguir reforzando su identidad como una de las más importantes colecciones escultóricas de la Edad Moderna.

El yacente es una pieza clave de la estatuaria en bronce. Primero estuvo atribuido a Pompeo Leoni, como el único artista famoso que realizaba esculturas monumentales en este material en España en la segunda mitad del siglo XVI; tiempo después fue elevada a un ambiente romano, entre los seguidores de Andrea Sansovino; y solo finalmente a Guglielmo della Porta, figura que dominó el panorama del desarrollo escultórico de Roma durante el segundo tercio siglo XVI.

Estilísticamente la obra gusta del arte «a la romana» propio de mediados del siglo XVI. Así, la actitud solemne y grave y de emociones contenidas del efigiado contrarresta con la gran riqueza decorativa visible en las figuras de los apóstoles de la capa pluvial, en el detalle del calzado o en el rico bordado de los cojines. Al tiempo, confirma esa manera moderna de entender la muerte, en la que la preocupación cristiana por la eternidad convive con una glorificación pagana del pasado; un deseo materializado de triunfo a través de la fama póstuma y del deseo de perpetuarse por encima de los demás hombres.

Curioso cambio de papeles

Luis I de Torres (1494 – 1553) fue un eclesiástico malagueño documentado en Roma en 1518, arzobispo de Salerno desde 1548. Después de su fallecimiento será su sobrino Luis II de Torres (1534-1584) arzobispo de Monreale, que también vivía en Roma, el encargado de disponer el enterramiento de ambos en la catedral de Málaga. Para él encargó un mausoleo realizado en mármol, pero para su tío adquiría la figura de bronce que había coronado el sepulcro del médico salmantino y secretario papal Francisco Solís Quiñones, realizado por Guglielmo della Porta en 1545 y desmontado poco tiempo después por el mismo artista para reutilizar su base en el monumento funerario del papa Paulo III. De ese modo la escultura en bronce disfrutaría así de un nuevo uso, terminando por acomodarse en la capilla malagueña de los Torres con una nueva identidad.

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Fechas

Del 22 marzo al 14 julio de 2019

Enlace

Dirección

Museo Nacional de Escultura. Colegio de San Gregorio - C/ Cadenas de San Gregorio, 1 y 2. Municipio de Valladolid. 47011 Valladolid.

Información adicional

De martes a sábado, de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.30 hrs..; y domingos, de 11.00 a 14.00 hrs.