Abierto a todos los sectores y actores implicados directa o indirectamente en el desarrollo enoturístico del territorio, León Ruta del Vino integra actualmente a medio centenar de asociados, entre ellos los tres grupos de acción local que vienen operando con gran actividad en la provincia —Poeda, Adescas y Montañas del Teleno—, grandes ayuntamientos, una mancomunidad de municipios, oficinas municipales de turismo, establecimientos hosteleros, tanto restauración como alojamiento, bodegas, otros productores agroindustriales, empresas de servicios, operadores turísticos, etcétera.
La Ruta del Vino se extiende por 80 municipios, distribuidos entre el sur de la provincia de León y el noreste de la de Valladolid, limitando con las de Zamora y Palencia y ocupando una superficie de 3.317 kilómetros cuadrados.
La Asociación Ruta del Vino de León está abierta a todos los sectores y actores implicados directa o indirectamente en el desarrollo enoturístico del sur-sureste de la provincia de León y norte de la de Valladolid.
Integramos a los cuatro grupos de acción local que operan en nuestro ámbito geográfico, además de ayuntamientos, bodegueros, hosteleros, restauradores y operadores turísticos y de servicios y agencias de viaje, contamos con la participación de las fundaciones Los Oteros (Pajares de los Oteros, León) y Rehabitar Tierra de Campos (Cuenca de Campos, Valladolid).
Los objetivos básicos, definidos en sus estatutos, son promocionar turísticamente su territorio uniendo su imagen al vino a partir de la actividad desarrollada por las bodegas asociadas, promover e impulsar políticas enoturísticas y enogastronómicas coordinadas con los sectores implicados y coordinar a los interlocutores turísticos de los grupos de acción local, las entidades, empresas y los municipios asociados con la finalidad de establecer una política de consenso en todas las acciones.
Si el vino, asociado muy directamente a la gastronomía, es la excusa que mueve al turista, las razones del éxito de la propuesta enoturística radican sobre todo en el interés del visitante por explorar nuevos escenarios y disfrutar de su patrimonio histórico y natural, su cultura y tradiciones, las posibilidades de ocio activo y la hospitalidad de sus gentes.