En Riolago de Babia, uno de los pueblos más tranquilos de la ensoñadora comarca leonesa de Babia, y lugar de descanso preferido de la antigua nobleza leonesa, se alza el Palacio de Quiñones. Este edificio residencial alberga las dependencias de la Casa del Parque de Babia y Luna, repartidas en salas diáfanas resultantes de la transformación de las primitivas estancias palaciegas.

A través del portón presidido por el escudo heráldico de la familia se accede al patio ajardinado, alrededor del cual se reparten el edificio principal, una pequeña capilla y las antiguas caballerizas.

Una vez dentro del palacio, la recepción propone una primera visión de la importancia de las diferentes zonas especiales de protección medioambiental, así como de las dos Reservas de la Biosfera integradas dentro del Parque Natural, la de Babia y la de Omaña-Luna.