Al oeste de la provincia de León, en pleno corazón de El Bierzo, se sitúa uno de los paisajes más icónicos y genuinos de Castilla y León. Este escenario, a veces enigmático y siempre cautivador, es el fruto de la acción directa del hombre. Hace dos milenios Roma extendió su imperio hasta estas tierras y descubrió que bajo el generoso paisaje había un subsuelo rico en oro.

Mediante el sistema conocido como "ruina montium" se destruyeron montañas para sacar sus riquezas, utilizando el agua traída desde decenas de kilómetros a través de un entramado de canales único en la Península. Este magistral ejercicio de ingeniería minera e hidráulica constituye un hito histórico y cultural, pero también es un magnífico ejemplo de las capacidades humanas para transformar un paisaje. Esta lección, así como la necesaria sensibilidad para conservar el medio natural es lo que propone la Casa del Parque de las Médulas, además de la visión general de este Monumento Natural declarado Patrimonio de la Humanidad.