La Sierra de Gredos, en el extremo sur de Castilla y León es la consecuencia de la erosión provocada por las lejanas épocas de glaciación, llegando a nuestros días un paisaje espectacular de formas y colores, de lagunas glaciares, circos, riscos y gargantas.

Biológicamente es uno de los espacios naturales más interesantes de Europa occidental, pues además de la gran variedad de especies perfectamente adaptadas a las cambiantes condiciones climáticas y de altitud, la sierra de Gredos es muy rica en endemismos tanto animales como vegetales.

Al ser un territorio de transición, una frontera que separa las mesetas norte y sur, secularmente ha sido un lugar de paso de muchos pueblos, lo que ha dejado un interesante compendio patrimonial que abarca miles de años de historia.